Volver del Futuro se llamaba. Resultaba que un pibe con un coche tuneado en plan cutre (grasa) iba y venía en el tiempo para adelante y para atras y entonces sabía siempre como terminaban los asuntos que se encontraba en el camino. En relación a este país, o quiza a este mundo que nos toca vivir, los argentinos nos sentimos una especie de Michel Fox. El experimento de la liberalización y privatizaciones salvajes se hizo en la Aregntina 10 años antes que en el resto del mundo al igual que la burbuja especulativa que terminó en el corralito. Todo lo que va pasando por nuestra puerta española los argentinos ya lo vimos, ya sabemos o al menos creemos saber como termina y nos aterra. Porque ese final es el que no queremos no solo para nosotros sino que es el que no queremos para nuestros vecinos. Puedo vivir con un vecino ruidoso, puedo vivir con un vecino pobre, puedo vivir con un vecino sucio. Lo que no puedo, lo que ya se probó que no se puede, es vivir con un vecino con hambre. Vivo en un pueblo habitado por 400 familias de las cuales el 10% no tienen para comer. Literalmente no tienen capacidad suficiente para darle de comer todos los dias a sus hijos. 40 familias. Alrededor de 200 personas que estan potencialmente desesperadas y buscando una salida a una solución extrema. Es un polvorin que va a estallar en mil pedazos cuando los hijos de 4 ó 5 años de esas familias vayan arrimandose a una adolescencia dificil por la triple marginación de ser pobres, inmigrantes y marroquíes, el escalón más bajo de la consideración social de los inmigrantes. Yo esto ya lo vi. Esto ya lo viví y no lo quiero de nuevo. Yo estoy bien y sé que para seguir bien necesito que mis vecinos coman aunque sea de la asistencia de los vecinos, necesito asegurarme una buena vida generando un compromiso entre los candidatos a marginales y los candidatos a victimas de los marginales. Por eso nos pusimos manos a la obra y estamos tratando de atajar los problemas antes de que sean irresolubles. Si alguien puede ayudarnos, www.vetonia.org
Archivado bajo:Botica
“Yo estoy bien y sé que para seguir bien necesito que mis vecinos coman”. Creo que si todo el mundo fuera consciente de esto no estaríamos como estamos. Mucha suerte.